Lo que no se dice de Agile

El cambio es una experiencia que puede ser muy grata para algunas personas y difíciles para otras; la empresa no es una excepción ya que esto ocurre de la misma forma y con miedos similares.
Dependiendo de cual sea tu rol en la compañía, será como vivirás la experiencia de los cambios.

Por ejemplo, si eres un desarrollador, tu punto de vista estará centrado en la visión tecnológica, esto es, las nuevas posibilidades que te brindará el marco de trabajo para resolver los problemas  a la hora de implementar la aplicación. Si a diferencia estás a cargo de un proyecto, tu punto de vista estará regido en base a si estarás menos expuesto al riesgo (¡lo que implicará menores dolores de cabeza para ti!) y si finalmente podrás entregar el proyecto en tiempo y forma. Si eres el director de la empresa, estarás más preocupado por las evaluaciones económicas o posicionamiento del producto en el mercado. Te guste o no, para adoptar cualquier cambio en una compañía deberás demostrar primero que se tendrá un beneficio económico importante.
Durante muchos años me he visto involucrado en diferentes metodologías de proyecto como ser la programación en Cascada, Scrum, formas de pensamiento Ágil y DSDM, y he visto la forma en que ellas impactan sobre las personas

El camino al cambio Agile y la Gran Charla
Antes de evaluar cualquier cambio, es mandatorio que los miembros de tu empresa, sin importar su posición/rango, comprendan integramente al mismo. El difundir no implica simplemente explicar sino que deben ser charlas orientadas hacia la discusión, analizando posteriormente las distintas opiniones e integrándolas al resultado final.
La empresa debe ser entonces concevida como un grupo global de trabajo, incluyendo a desarrolladores, gerentes, interesados en el producto, etc.; cada uno de ellos deben ser integrados a lo que yo llamo la “gran charla”. Por un lado entonces, esta conversación te servirá para informar e incluir todos los puntos de vista, y por el otro, te ayudará a obtener el apoyo y los aliados necesarios a la hora de integrar la metodología. El estar convencidos hará:

Directores – propiciar el cambio y remover obstáculos para conseguir el financiamiento o las condiciones para que Agile pueda ser implementado.

Jefes de proyecto – Convertir su posición a la de mentor/evangelista, lo que hará correr la voz y ayudará a los equipos de desarrollo a conectar con los ejecutivos de la compañía.

Equipos de desarrollo – Estar convencidos y tener un ojo constante en que las reglas de la metodología o forma de pensamiento sean seguidas por todos los integrantes.

Cuando cambiar
Si una organización es realmente exitosa en sus procesos, tanto sean estos formales o informales, te sugeriría evaluar otros aspectos a la hora de pensar en Agile como una opción.

Por supuesto que algo funcione y que se haya utilizado por muchos años no significa que sea la forma más óptima. Quiza la mejor alternativa en este caso sea siempre ver que procesos pueden ser mejorables y poco a poco (de forma iterativa) comenzar a realizar pequeños cambios (lo que es llamado Kaizen en Lean) con el fin de realizar una mejora y evolución constante.
Si este es finalmente el camino a seguir, entonces tendrías tambien que evaluar la secuencia completa de  pasos desde que el cliente sugiere un cambio hasta que el mismo se hace realidad (Value Network o red de valor). Ello se debe hacer como una cadena global de sucesos y nunca como sus procesos aislado o a optimizar. Y siempre observando si algunas de las metodologías nuevas pueden ser integradas para la mejora del proceso.

¿Cómo y dónde Agile?
Por supuesto que las metodologías Ágiles puede ser excelentes, pero no obstante, existen casos donde lo que el cliente requiere es mayoritariamente estático; en este caso otras formas de trabajo podrían ser más adecuadas.
Idealmente las sugerencias de cambios en la forma de trabajo deberían ser comenzadas siempre en paralelo, esto es, desde puestos gerenciales y desde equipos de desarrollo, confluyendo así en una gran charla, que propicie un ámbito común que beneficie a la compañía, su alineamiento, valores y metas.

Agile como una respuesta externa
Cabe destacar que Agile también puede ser forzado por factores externos, como ser que se tenga un proyecto que involucre un alto riesgo tecnológico (nuevas herramientas), fechas de entrega apretadas, o que finalmente tu competencia sea una compañía más flexible. Ello hace que estos tengan menores tiempos desde la concepción de la idea hasta la puesta en producción, cosa que aumentará tu riesgo si no te mueves en la misma dirección.

“El error mas claro es siempre instrumentar los cambios a metodología Agiles, sin que los integrantes de la empresa finalmente comprendan porqué caminan en esa dirección”

La realidad del mercado
Por supuesto que todas las empresas tienen un margen de mejora, y las que desarrollan software parecen ser las que más lo necesitan. En los últimos años solamente 16% de los proyectos se han terminado en tiempo y/o con el dinero estipulado, el 31% se han cancelado y el 53% han excedido largamente su costo estimado (de acuerdo al informe de la compañía Standish). Es por ello qur la agilidad se ve como un candidato ideal, ya que se ha demostrado recienemente con simuladores y modelos matemáticos que mejora ampliamente los tiempos de entrega, así como también, se brinda la flexibilidad de efectuar un cambio de rumbo luego de comenzado el proyecto.

El cambio y su precio
El moverse hacia el mundo de las metodologías Agile implica cambios en la estructura de la empresa, en la forma en las que se toman las decisiones, en como interactúan las personas y equipos y finalmente como se negociacia y se arriba a consensos. El precio inicial a pagar podría ser buscars un proyecto mediano o pequeño donde realizar la “primera implementación”, con el fin de que todas las partes puedan aprender e integrar las metodologías en su día a día, así como aprender que es la mejora continua

Los pasos a seguir deberían ser los siguientes:
1. Análizar la estructura actual de la empresa
2. Realizar varias sesiones de “Gran charla”
3. Análizar como afectarán los cambios y sus resistencias
4. Implementar un plan de adopción de alguna metodología Ágil en un proyecto inicial
5. Evaluar el rendimiento al finalizar el proyecto y su aprendizaje, y volver al punto 1.

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1 thought on “Lo que no se dice de Agile”

  1. Algo muy importante es que desde la dirección comprendan los beneficios del cambio y te apoyen al 100%, que no duden o se tiren atrás en la primera tormenta, ya que vendrán muchas, porque el cambio no es para nada fácil.

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